Las comparaciones son odiosas, y aquí va un claro ejemplo de ello.
Mi experiencia con esta autoescuela ha sido nefasta y me han hecho perder muchísimo tiempo.
Aprobé con ellos el teórico del A2 y, cuando les indiqué que estaba listo para empezar las prácticas, me preguntaron si tenía ropa de moto. Resulta que era obligatoria, algo que en ningún momento se me había informado. Sin ropa, no podía dar clases, así que tuve que asumir el gasto de todo el equipamiento y retrasar la práctica de clases un mes entre que compraba todo el equipamiento.
Después descubrí que, a diferencia de otras autoescuelas, aquí no disponen de ningún tipo de equipamiento para los alumnos, aunque algunas sí tienen detalles de dejar chaqueta y casco o chaqueta y guantes... en Autoescuela Quiros nada. En Jerez, por ejemplo, es habitual que las autoescuelas dispongan de chaquetas, pantalones, guantes, cascos, etc., en diferentes tallas para poder realizar las clases.
Pero lo peor vino después: las clases de moto se dan únicamente una vez a la semana y, debido a la alta demanda, las plazas se agotan rápidamente. Si no consigues plaza, toca esperar otra semana.
Y para rematar, el profesor me comentó que estaba pensando en dar alguna clase muy temprano en verano, o incluso no darla, por el tiempo que hace en Almería. Yo pensé que se refería al viento, así que le pregunté si era por eso. Me dijo que no, que era por la calor.
Mientras tanto, en Jerez, a unos 50 minutos de Sevilla, que no hace fresquito precisamente he podido dar clases prácticamente a diario, tanto por la mañana como por la tarde.
Por suerte, mi etapa en Aguadulce terminó y me fui a Jerez. Ahora, en julio, ya tengo aprobado el examen de pista y estoy a la espera del de circulación. Algo que, sinceramente, habría sido muy difícil conseguir al ritmo de esta autoescuela.
En fin, las comparaciones son odiosas.