¿Por qué empezaste a hacer este tipo de trabajo?
Empecé en la fotografía como algo terapéutico, una manera de enseñar lo que ven mis ojos y mi alma. Con el tiempo descubrí que las bodas me permitían unir creatividad y emoción en uno de los días más importantes de la vida de las personas.
¿Qué puedes decirnos sobre tus métodos de trabajo?
Trabajo desde la cercanía y la confianza, cuidando que las parejas se sientan cómodas y disfruten del proceso. Mi método es discreto y natural, atento a los momentos espontáneos y a los detalles, para crear un reportaje honesto, elegante y fiel a cada historia.











