Mi experiencia con esta autoescuela, en general, no ha sido la mejor y, personalmente, no la recomendaría.
Cuando nos apuntamos nos dieron un tiempo de espera aproximado de 3-4 meses para poder empezar las prácticas. Teniendo agosto de por medio, entendíamos que podía haber ciertos retrasos, pero finalmente la espera fue de 7 meses. Durante ese tiempo, la explicación que recibíamos era, entre otras, que había retrasos derivados del COVID. Sinceramente, después de tantos años, me parece una justificación difícil de entender.
También se nos comentaba que en agosto la DGT no trabajaba, pero nuestra queja no era sobre la gestión de la DGT, sino sobre cuándo podríamos empezar las prácticas con la propia autoescuela, que sí tenía actividad algunos días de agosto. Creo que son cuestiones diferentes.
En cuanto a las prácticas, en mi caso personal no tuve problemas con la profesora y las clases fueron bien. Sin embargo, pude compartir algunas prácticas con mi pareja y sí percibí diferencias en el trato hacia él, hasta el punto de que llegó a sentirse bastante tenso e incómodo durante las clases, algo que considero que dificulta mucho el aprendizaje.
También me gustaría destacar algo que puede parecer un detalle menor, pero que para mí dice mucho del trato recibido: el día que aprobamos el teórico, nuestra profesora ni siquiera nos escribió para felicitarnos. En cambio, la chica de recepción de tardes sí tuvo el detalle de hacerlo, y quiero mencionarla porque, sinceramente, es un amor de persona y siempre tuvo un trato excelente con nosotros.
Por otro lado, mi experiencia con la persona que estaba en recepción por las mañanas tampoco fue especialmente buena. En alguna ocasión acudí para preguntar por las prácticas y recibí respuestas del tipo "si no os gusta, os podéis ir”. Considero que ese no es el trato que debería recibir un alumno que simplemente está preguntando por un servicio que ha contratado.
Pero lo que más me ha llevado a escribir esta reseña es lo ocurrido después de aprobar. Hace aproximadamente 3-4 meses que me saqué el carnet y todavía no he recibido el carnet físico, mientras que a mi pareja, que lo obtuvo prácticamente al mismo tiempo, le llegó hace aproximadamente un mes.
Me puse en contacto con la autoescuela para intentar saber qué estaba ocurriendo y, en lugar de recibir ayuda o que ellos se encargaran de gestionar el problema, básicamente se me indicó que llamara yo a la DGT, pidiera cita y lo buscara por mi cuenta. Entiendo perfectamente que los trámites con la DGT pueden sufrir retrasos, pero precisamente por eso esperaba algún tipo de orientación o ayuda por parte de la autoescuela.
En general, mi sensación ha sido que cuando surge algún problema, la respuesta se reduce a que “la DGT va lenta”, sin que desde la autoescuela se facilite demasiado la situación. Y entonces me pregunto qué servicio de gestión y acompañamiento está ofreciendo realmente la autoescuela si, cuando tienes un problema, prácticamente tienes que solucionarlo tú mismo.
Mi impresión es que han aceptado un volumen de alumnos demasiado elevado para los recursos que tienen disponibles, teniendo en cuenta que cuentan con pocos profesores y pocos vehículos para las prácticas. Evidentemente, esto es una percepción basada en mi experiencia como alumna, pero el resultado para nosotros ha sido una espera excesiva y una sensación constante de falta de organización.
No niego que haya cosas que funcionen bien —en mi caso, las prácticas fueron bien—, pero el conjunto de la experiencia no ha estado a la altura de lo que esperaba.
Si estáis pensando en apuntaros, yo valoraría especialmente los tiempos de espera reales para empezar las prácticas, la cantidad de profesores y vehículos disponibles y el tipo de atención que ofrecen cuando surge algún problema. En mi caso, 7 meses de espera para empezar las prácticas y la gestión posterior del carnet han sido demasiado, especialmente teniendo en cuenta que el trato recibido tampoco ha compensado esa espera.