Ni en mil vidas que viviese podría encontrar palabras suficiente con las que agradecer a Gloria Rubio todo lo que me está ayudando.
Llegué a mi primera terapia en un estado emocional increíblemente bajo y, desde el primer minuto, Gloria supo cómo dar la vuelta a la visión depresiva con la que veía la vida. Hace clic desde el primer momento por su simpatía, amabilidad, cercanía, compromiso y una capacidad de empatía que ni siquiera otros psicólogos son capaces de alcanzar. Siempre tiene para mí un gesto bonito, una sonrisa, un abrazo, que cura todos los males y ayuda a ver la vida de otro color. Y por supuesto, la forma en la que, desde el principio, ha abordado mis problemáticas, para las cuales siempre me ha brindado consejos potentes y sugerencias más que razonables que han supuesto el mayor aprendizaje de mi vida.
Acudir a RB Psicología ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida y sin duda lo volvería a hacer de no haberos conocido antes. Son muchos meses los que llevo trabajando con vosotros y, aunque aún me queda recorrido y muchos aspectos que sanar, hoy puedo decir que he aprendido a reducir mis niveles de ansiedad y a curar las heridas del alma, que cada vez cicatrizan de mejor forma y a mayor velocidad. Nada habría sido posible sin la profesionalidad, la buena disposición y el gran corazón que tiene Gloria. No sé si los Ángeles de la Guarda existen, pero si es así, ella ha sido el mío en mis momentos más oscuros y quien ha conseguido sacarme del calvario que estaba viviendo. Te quiero mucho, Gloria.
No quiero olvidarme tampoco de Ana, que es una máquina en cuanto a la organización de las citas y la gestión del gabinete. Siempre intenta buscar una solución viable cuando hay algún problemas con las citas y trata a todos los clientes con una cercanía y un cariño que da gusto; ese tacto que toda persona que llega a un lugar nuevo con sus problemas en la mochila y sus miedos a las espaldas agradece de todo corazón. Gracias por tu sentido del afecto y tu humanidad, Ana.
Y a todo el equipo en general, sois maravillosas. Mujeres valientes y poderosas que demuestran que, si todos ponemos de nuestra parte para tratar a las personas con respeto y con cariño, si todos aportamos nuestro granito de arena para ayudar a quien se encuentra sufriendo, aunque sea con cualquier gesto pequeñito, se pueden levantar los pilares de un mundo nuevo.