Llegamos a Risitas y Logros después de haber pasado por distintos profesionales y enfoques, buscando ayuda para nuestro hijo tras una situación de acoso escolar que le hizo encerrarse completamente en sí mismo. Había dejado de hablar como antes, de relacionarse y de confiar en los demás.
Conectar con mi hijo no es fácil. Es un niño muy tímido aparte de las dificultades que presenta y necesita sentirse realmente seguro para abrirse. Por eso, el primer día que salió de la consulta sonriendo, riéndose y feliz, supe que habíamos encontrado a la profesional adecuada. Ese momento, como madre, fue emocionante.
Durante estos meses hemos visto una evolución que jamás imaginamos. Poco a poco mi niño ha vuelto a ser ese niño alegre, comunicativo y con ganas de relacionarse. Mireni le ha ido dando herramientas que él ha podido poner en práctica en su día a día, siempre desde el cariño, la empatía, el respeto y sin forzar nunca sus tiempos.
Lo que más valoro de ella es su forma de trabajar. No utiliza un enfoque rígido ni aplica la misma fórmula a todos los niños. Se implica de verdad, conoce al niño, lo observa, lo analiza y adapta la intervención a sus necesidades reales. No trabaja desde ideas preconcebidas, sino desde la persona que tiene delante. Esa capacidad de adaptación y ese enfoque tan personalizado marcan una diferencia enorme.
Además, trabaja mucho la comunicación pragmática, un aspecto fundamental y que, por desgracia, muy pocos profesionales abordan con esta profundidad. Incluso viviendo en Madrid, donde se supone que hay muchas opciones, nos costó muchísimo encontrar a alguien con esta visión y este nivel de implicación.
Mireni nunca ha dejado de formarse, de buscar nuevas herramientas y de implicarse al máximo. Se nota que ama profundamente su profesión y que cada pequeño avance de sus pacientes también es importante para ella.
Como madre, no tengo palabras para agradecer todo lo que está haciendo por nuestro hijo. Seguimos viendo avances y cada paso nos confirma que fue la mejor decisión. Continuaremos
con ella todo el tiempo que sea necesario porque confiamos plenamente en su trabajo.
Gracias, Mireni, por mirar primero a la persona antes que al diagnóstico, por tu cercanía, tu profesionalidad y por ayudarnos a recuperar la sonrisa y la confianza de nuestro hijo. Recomiendo Risitas y Logros con todo el corazón.