Hace casi un año empecé en la academia con un objetivo muy claro: poder aprender inglés y, sobre todo, poder comunicarme en mi día a día y en mi trabajo. Hoy, viendo todo lo que avancé desde que empecé, siento que tengo muchísimo que agradecer.
Desde el primer día tuve a Marina como profesora y fue una parte fundamental de todo este proceso. Para mí, el inglés era mucho más que aprender un idioma. Tenía un verdadero bloqueo mental, que hacía que me costara muchísimo hablar, expresarme y sentirme segura. Y Marina fue quien, con muchísima paciencia, profesionalidad, predisposición y una forma de enseñar increíble, consiguió ayudarme a destrabarlo.
Gracias a sus clases, hoy puedo comunicarme, entender y hacerme entender en inglés, algo que cuando empecé parecía muchísimo más difícil. Y lo más bonito es que esto no quedó solamente en el aprendizaje: después de casi un año, estoy a punto de pasar a otro nivel y seguir creciendo.
Sin ninguna duda, Marina es la mejor profesora de inglés que tuve. Estoy profundamente agradecida por cada clase, por su paciencia, por su manera de explicar, por adaptarse siempre a mis necesidades y, sobre todo, por haberme ayudado a recuperar la confianza en mí misma con el inglés.
También quiero agradecer a la academia por el espacio de aprendizaje y por tener siempre la mejor predisposición para adaptarse a los horarios y a las necesidades de cada alumno.
Gracias, Marina, por enseñarme inglés, pero sobre todo por ayudarme a creer que sí podía. ✨