Nuestra experiencia con esta empresa ha sido muy decepcionante.
A día de hoy seguimos esperando que Celia nos atienda personalmente. Fue una de las personas que asociamos inicialmente con la empresa, pero en nuestro caso no llegó a ponerse en contacto con nosotros ni a atendernos directamente.
Desde el primer momento sentimos que hubo más interés en ofrecernos servicios adicionales que en entender nuestras necesidades. La primera atención que recibimos nos pareció deficiente: entramos buscando respuestas y orientación profesional y salimos con todavía más dudas.
En nuestro caso, además, esperábamos bastante más acompañamiento en la creación y estrategia de contenido para redes sociales. Finalmente hemos tenido que encargarnos nosotros prácticamente de todo: grabación, edición, preparación del contenido y aprendizaje de muchas de las herramientas y procesos necesarios. Recibimos algunos consejos y pautas, pero el nivel de acompañamiento estuvo muy lejos de lo que esperábamos al contratar el servicio.
Especialmente negativa fue nuestra experiencia con las campañas de Meta Ads. Mi pareja y yo ya teníamos cierta experiencia haciendo publicidad para otros negocios, pero precisamente contratamos ayuda porque en este proyecto concreto necesitábamos asesoramiento especializado.
Una campaña publicitaria no debería valorarse únicamente por el dinero gastado, sino analizando métricas como impresiones, CPM, CTR, CPC, conversiones, coste por resultado, segmentación, creatividades y el objetivo seleccionado. Precisamente por eso, cuando una campaña acumula gasto —por ejemplo, 60 €— sin generar apenas clics, consultas o resultados, consideramos que debería analizarse qué está fallando y realizar ajustes antes de continuar aumentando la inversión.
En nuestro caso, las campañas no dieron los resultados que esperábamos y sentimos que faltó ese análisis y optimización. Incluso en una ocasión mi pareja tuvo que explicar durante una atención cómo funcionaba la configuración de Meta Ads para distribuir una campaña entre Facebook e Instagram. Aquello nos generó todavía más dudas sobre el asesoramiento que estábamos recibiendo.
Finalmente hemos tenido que investigar y aprender por nuestra cuenta buena parte de lo que precisamente buscábamos resolver contratando un servicio profesional.
También quiero señalar que algunos compañeros que nos atendieron fueron muy amables. Mi crítica no es hacia el trato personal de esas personas, sino hacia el servicio, el asesoramiento y los resultados que nosotros recibimos.
Después de aproximadamente 1.500 € invertidos, nuestra sensación es que el dinero no nos ha aportado el valor ni el acompañamiento profesional que esperábamos.
Esta reseña refleja exclusivamente nuestra experiencia personal como clientes.