Experiencia muy mala y nada recomendable.
Contraté sus servicios esperando una web profesional, bien diseñada y con un acompañamiento serio, pero la sensación final fue de trabajo poco personalizado, poca implicación y una gestión muy mejorable.
El diseño me pareció básico, con apariencia de plantilla y sin una propuesta visual realmente pensada para mi negocio. No vi un trabajo profundo de diseño, estrategia, estructura, conversión ni experiencia de usuario. Más bien la sensación fue de montar algo rápido, cobrarlo como si fuera un desarrollo más elaborado y pasar página.
El seguimiento también fue muy flojo. Muchas cosas hubo que reclamarlas, las respuestas no siempre eran claras y faltó una planificación seria. Cuando contratas una empresa para tu web esperas que te guíen, te propongan mejoras y estén encima del proyecto. En mi caso, fue justo lo contrario: poca iniciativa y poca sensación de control.
Lo que más me molestó fue el mantenimiento. Se cobra como un servicio recurrente, pero yo no percibí un trabajo real que justificara ese pago. Si hay mantenimiento, debería notarse: revisiones, mejoras, informes, optimización, seguridad, seguimiento o al menos una comunicación clara de qué se está haciendo. En mi caso, la sensación fue pagar por algo prácticamente invisible.
También eché en falta transparencia sobre qué estaba incluido, qué no, qué parte era diseño real y qué parte era simplemente adaptar una plantilla. Para un negocio, la web es una herramienta importante, no un escaparate genérico hecho deprisa.
En resumen: diseño poco trabajado, resultado poco personalizado, seguimiento escaso, mantenimiento difícil de justificar y una sensación general de poca profesionalidad. No repetiría y no los recomendaría.