Un desastre. En mi casa han puesto suelo nuevo vinílico de click.
- Para elegirlo, en vez de mostrarnos un catálogo o decirnos la web de la tienda donde lo compró, nos envió unas fotos con el móvil de varios modelos, por lo que el color después no resultó ser exactamente como queríamos.
- El presupuesto era barato, pero nos cobró 250 euros extra en el material. Nos dijo que si lo compraba él podría salirnos más barato usando sus descuentos, cuando comprobamos los precios que me dijo con los que encontramos en la web de la tienda, vimos que no cuadraban. Y me dijo que eso era su descuento, que a mi no me lo iba a aplicar. Al final por no pelear le pagamos esos 250 euros, pero vamos, que pagamos más de lo que costaba en la tienda, sin ningún descuento incluido.
- Respecto a plazos y formalidad, muy mal, nos dejaron tirados varios días, y otros dijeron que venían a las 11 y se plantaron pasada la 1 del mediodía a comer en mi casa lo primero. Se notaba que compaginan demasiados proyectos y no daban a basto, lo que debía ser una semana fueron tres.
- En cuanto al trabajo en sí mismo, no siguieron las instrucciones que les dimos en ningún momento, ni las prioridades que nosotros teníamos. Nos han dejado trozos de suelo sin reparar debajo, por lo que se notan burbujas en varios sitios, hay un par de rayajos en el suelo nuevo, e incluso una raja en una lama. Usaron las banquetas de la cocina para cortar el material aunque les dijimos que no lo hicieran, y las han destrozado, e hicieron un agujero en una balda del mueble del baño sin avisar ni consultar. Los remates de silicona dejan bastante que desear. Y también, al quitar el rodapié hubo algún trozo de yeso que se desprendió, lo taparon con yeso y ni lo alisaron ni lo pintaron, así que tengo trozos grises de cemento encima de los rodapiés que tendré que lijar y pintar yo. Cuando les hablamos de los desperfectos, nos dijo que el problema era que ya los había visto, porque eso si no nos llegamos a fijar, no se nota, pero que claro, como ya nos habíamos dado cuenta, lo veíamos mal.
En resumen, no hagáis reformas con ellos.